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Con esta renovación, el
gobernador no sólo les quitó dinero a los ministerios de
Salud, Educación y Desarrollo Social sino que aumentó la
caja del Instituto Provincial de Lotería y Casinos algo que,
como aclaró Martello, es abiertamente inconstitucional. "Se
supone que el dinero debe ir a mejorar áreas clave de la
administración pública y no a un ente sobre el que hay poco
control", comentó el Presidente de Bloque CC bonaerense.
Además, la renovación no pasó
por la Legislatura y eso ya generó escándalo: los dos
diputados de la Coalición Cívica amenazan con llevar el tema
a la Justicia porque el pago de canon es equivalente a la
creación de un impuesto y su modificación es “una facultad
indelegable del Poder Legislativo”, explicaron a PERFIL
Walter Martello y Maricel Etchecoin Moro.
El gobernador dejó bien claro
en los considerandos del decreto 3.116 que la urgencia por
renovar sin licitación ni tratamiento en la Legislatura
obedece a que los ingresos provenientes de los bingos
“permitirán aliviar la presión que existe sobre los recursos
provinciales”.
Para los legisladores, es una
situación sumamente irregular que deberá, llegado el caso,
ir a la Justicia por inconstitucional.
En el informe elaborado por
Martello y Etchecoin Moro, deja en claro que el negocio del
juego en la provincia moverá este año más de 8 mil millones
de pesos de los cuales 2/3 quedan en manos de los privados y
1/3, en el Estado. Las salas a las que se les renuevan las
licencias, según el decreto 3.116, son las que tenían
vencimiento durante el período 2008-2011: Mar del Plata (Codere);
San Martín (Codere); Mar de Ajó (Daniel Mautone); Moreno (Laquaniti,
propietario de bingos en Buenos Aires); Quilmes (del
empresario Del Valle); Avellaneda (Grupo Blaquier) y Zárate
(Ferrari).
El mencionado decreto viene a
ratificar dos resoluciones del Instituto de Loterías y
Casinos de la rovincia de Buenos Aires, "en un nuevo
disparate jurídico de esta administración", que firmara
oportunamente el Presidente de Loterías Rodríguez, un hombre
de carrera que llegó a ese lugar por sus buenos vínculos con
Carlos Gallo, el verdadero “arquitecto” de estas normas y
quien fuera el que abrió desde Lotería Nacional la
posibilidad del ingreso de Cristóbal López al Hipódromo de
Palermo, cuando era presidente de ese organismo, y Rodríguez
su subalterno.
La Plata,
Sábado 30 de Enero de 2010.- |
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