
LABOR LEGISLATIVA
INFORMES ECONOMICOS
Declaracin de principios
Ante la degradacin de las condiciones de la vida pblica y privada en la Argentina, la irresponsable destruccin de la Repblica, la apropiacin y vaciamiento del Estado, la continuidad de la corrupcin, la ininterrumpida concentracin del ingreso y la perpetuacin de un pas intolerablemente injusto y cada vez ms violento, sta COALICIN CVICA se propone como un espacio plural de participacin y consenso que supere la mera oposicin al oficialismo y sea capaz de generar las condiciones poltico-institucionales para un nuevo pas socialmente cohesionado, econmicamente avanzado e inteligentemente integrado al mundo.
tica, Repblica y distribucin del ingreso son nuestros principios. Una tica
entendida no slo como lucha contra la corrupcin sino como un contrato moral que comprometa a los argentinos contra las corporaciones que controlan la vida nacional, contra las matrices mafiosas que se han apropiado del estado y contra las prcticas clientelistas que erosionan la democracia y la justicia y quitan a los ciudadanos no slo sus derechos sino su autonoma y dignidad. Una Repblica entendida no solamente como movimiento abstracto de los mecanismos institucionales sino como garanta de poderes estatales responsables ante los ciudadanos y de una democracia sustantiva, basada en la representacin y la participacin y no en la delegacin. Una distribucin del ingreso que sea real y no slo discursiva, que incluya el acceso a la educacin y a la cultura y no dependa del asistencialismo clientelista sino que se base en los derechos universales de los ciudadanos y del pleno empleo de sus capacidades en el contexto de la sociedad del conocimiento y la informacin.
tica, Repblica y Distribucin del ingreso son valores que no pueden ser
alcanzados bajo los modelos de pas ya fracasados. Para hacerlos realidad, es
necesario un nuevo paradigma de desarrollo econmico-social. Por eso no estamos por una versin ms prolija del presente modelo autoritario y patrimonialista que traiga ms de lo mismo, sino por un nuevo paradigma que supere las antinomias (campo o industria, autoritarismo o democracia, distribucin o crecimiento, neoliberalismo o neopopulismo corporativo, setentas o noventas, repblica o justicia social) que durante la segunda mitad del siglo XX han llevado al fracaso a una nacin escasamente poblada, educativamente avanzada y en la que abundan los recursos naturales. De los laberintos creados por las antinomias del pasado se sale por arriba, entrando de una buena vez al siglo XXI en el que la riqueza se produce y se distribuye de acuerdo a nuevos procesos y estructuras, tan lejanos de la devastacin del territorio y la mentalidad extractiva como de la explotacin del trabajo manual en una cadena de produccin industrial.
La Argentina tiene excelentes ventajas comparativas en este terreno, el del futuro: el uso de un idioma que es el segundo ms hablado del mundo, una apreciable capacidad creativa y de innovacin de sus habitantes, numerosos ncleos de desarrollo tecnolgico sobrevivientes a las debacles causadas por el sistema poltico, una tradicin de excelencia en biotecnologa, principal campo de desarrollo de la revolucin cientfica, y un nivel cultural todava elevado a pesar del maltrato al que ha sido sometida la educacin en el pas. Si los argentinos logrramos aplicar nuestra capacidad para generar informacin, conocimientos, emociones, diversidad cultural y comunicacin a todas las ramas de la actividad econmica y social -como han hecho hasta ahora slo unos pocos sectores- el resultado sera una explosin de desarrollo econmico y progreso social y no el vulnerable crecimiento sin mejora del perfil social y productivo al que asistimos hoy.
La COALICIN CVICA se expresa tambin a favor de la superacin de la falsa opcin entre las relaciones carnales y el aislamiento internacional.
Creemos profundamente en las enormes posibilidades que para sus habitantes puede abrir una Sudamrica orientada al mundo y al futuro, cohesionada por
infraestructuras comunes, integrada no slo econmica sino polticamente, con
instituciones parlamentarias y judiciales capaces de solucionar conflictos paralizantes como los enfrentan hoy a miembros de un mismo bloque.
Proponemos una Unin Sudamericana dotada de mecanismos de decisin
democrticos de escala continental, que sean capaces de arbitrar los problemas regionales y de proveer al continente una estrategia sostenible de desarrollo que no acabe con sus democracias nacionales sino que confiera nuevo vigor a sus mejores principios. Creemos en una Unin Sudamericana con capacidad de decisin autnoma y a la vez integrada al resto del planeta, deseosa de abandonar el victimismo improductivo y de aprovechar las oportunidades que la mundializacin est abriendo para los pases en desarrollo. Soamos con una Unin Sudamericana que no sea un mero nacionalismo ampliado a la escala regional ni un muro que separe a sus pases del mundo, sino que se constituya como un puente hacia l. Y creemos tambin que la Argentina tiene un rol importante en su construccin, en la reforma democrtica de la ONU y dems organismos internacionales, y en la progresiva creacin de instituciones democrticas en el mbito global.
En el campo institucional nacional la COALICIN CVICA se pronuncia por un verdadero federalismo fundado en un rgimen de coparticipacin equitativo que acabe con el chantaje y la cooptacin de gobernadores provinciales, por la restitucin al Parlamento y a la Justicia de su dignidad e independencia avasalladas, por una reforma poltica y del sistema de financiacin de los partidos que impida la eterna reproduccin del viejo orden poltico, por una reforma fiscal que acabe con la concentracin de la renta y por la devolucin de los poderes sustrados al Parlamento y el fin del hiperpresidencialismo.
La Argentina ya ha tenido suficientes presidentes fuertes y no necesita otros sino una democracia republicana fuerte, regida por un nuevo contrato moral y ciudadano que garantice tanto la calidad institucional como la distribucin social y geogrfica de sus riquezas. Y cuando decimos contrato moral y ciudadano no hablamos de abstracciones sino que decimos derecho de todos a la alimentacin y los medicamentos por encima de cualquier otra consideracin; decimos ingreso ciudadano universal para la infancia y la tercera edad; decimos derecho a la proteccin de una justicia autnoma; decimos igualdad de oportunidades garantizada por el sistema educativo; decimos no discriminacin; decimos derecho a una informacin y una comunicacin independientes; decimos estado eficiente en la lucha contra las mafias narcotraficantes; decimos libertad de opinin, de credo y de conciencia; y decimos liberacin del miedo y la opresin.
No comprendemos la polmica entre quienes creen que el problema de la
seguridad se soluciona acabando con las injusticias sociales y quienes piensan
que se arregla con un eficiente sistema policial y judicial, dilema tan fcil de
solucionar poniendo una y donde los polemistas ponen una o. Estamos por
una seguridad humana, es decir: por una seguridad que garantice el derecho a
la vida pero que incluya adems el acceso de todos a la salud, la vivienda digna, la cultura y la educacin. Una seguridad humana que comience por el irrestricto respeto a la ley por parte de todos, comenzando por quienes gobiernan. Una seguridad humana en la que una proteccin eficaz de las fuerzas policiales no signifique gatillo fcil y en la que el derecho a la vida y a la tranquilidad de los unos y las garantas constitucionales de los otros tengan la misma dignidad.
Queremos una COALICIN CVICA que apunte a recuperar el Gobierno y el Estado para los ciudadanos, pero queremos tambin una transformacin tica, republicana e igualitaria que vaya ms all del Gobierno y del Estado.
Por eso nos comprometemos a respetar en la COALICIN CVICA los mismos principios que proponemos para el pas: proyectos a largo plazo que no sacrifiquen el futuro al presente; toma de decisiones colegiada, transparente y abierta al debate; modelo organizativo pluralista, horizontal y democrtico que no excluya a la dirigencia poltica ni a los partidos pero que tampoco se limite a ellos, sino que promueva la inclusin plena de ciudadanos y organizaciones provenientes de todos los sectores de la sociedad civil.
Somos David contra Goliat y lo sabemos. Y sabemos tambin que fue David
quien triunf. Venimos de la poltica, de la cultura, de la religin, de las artes, de las ciencias, y del trabajo duro y del oscuro llano. Somos parte de un dilogo pluralista, intercultural e interreligioso de quienes piensan distinto pero mantienen una misma lnea de conducta y un conjunto de principios no negociables ante el poder de quienes dicen pensar lo mismo pero estn unidos solo por sus intereses econmicos.
Exigimos nuestros derechos y aceptamos nuestras responsabilidades. No nos
preocupa el poder corporativo ni sus ataques y amenazas sino el cinismo y el
escepticismo de muchas de sus vctimas. Luchamos por un estado de derecho
constitucional que sea algo ms que letra muerta. Seguiremos dando batalla
para que no haya reconciliacin sin justicia pero tambin lucharemos para crear un escenario pblico en el que la manipulacin de la Historia sea repudiada, para instaurar un sistema jurdico que proteja la paz y la verdad y castigue la violencia y la mentira, y para que no haya impunidad para nadie.
No combatimos con las armas del poder sino contra las armas con que el poder hegemnico tiene maniatada a una Argentina de la que dice ser el nico capaz de gobernarla cuando en realidad es el nico capaz de hacerla fracasar.
Invitamos a todos los habitantes del pas preocupados por el actual estado de
cosas a sumarse a nuestros esfuerzos. Superar las crticas a un sistema
agotado para asumir la tarea de construir una alternativa democrtica con
ETICA, REPBLICA, DISTRIBUCIN del INGRESO y un NUEVO PARADIGMA DE DESARROLLO ECONOMICO y SOCIAL es el desafo que lanzamos hoy.
Mesas de la Coalicin Cvica
11 de abril de 2007
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